Tú también puedes aprender inglés

Por Victor Garcia • August 19, 2009 Tú también puedes aprender inglés

¿Estás seguro de que no puedes aprender inglés?

La tenacidad se define como la firmeza, obstinación y constancia para cumplir un objetivo. Sin duda esta es una cualidad que se requiere para cumplir el objetivo de hablar inglés. Sin embargo en ocasiones, sentimientos de derrota, desanimo e impotencia invaden el corazón y la mente de algunos estudiantes de ingles mellando su firmeza, obstinación y constancia. Haciéndolos renunciar a la meta de aprender inglés, el idioma universal.

No renuncies a tus ideales, aprende inglés

Hace algún tiempo leí el relato que presento a continuación, y me pareció importante compartirlo con todos los estudiantes de ingles, porque a lo largo de mi carrera como profesor de inglés he observado situaciones y sentimientos similares en muchos estudiantes. A continuación se las presento.

Parabola del Elefante esclavo

Cuando yo era pequeño me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de ellos eran los animales. Me llamaba especialmente la atención el elefante que, como más tarde supe era también el animal preferido de otros niños. Durante la función, la enorme bestia hacía gala de un tamaño, un peso y una fuerza descomunales. Pero después de la actuación y hasta poco antes de volver al escenario, el elefante siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo con una cadena que aprisionaba sus patas. Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en el suelo. Y aunque la madera era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza, podría liberarse con facilidad de la estaca y huir.

El misterio sigue pareciéndome evidente. ¿Qué lo sujeta entonces? ¿Por qué no huye?. Cuando era niño, todavía confiaba en la sabiduría de los mayores. Pregunté entonces por el misterio del elefante. Uno de ellos me explicó que el elefante no huía porque estaba amaestrado. Hice entonces la pregunta obvia: “Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?”. No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo, me olvidé del misterio del elefante y la estaca. Hace algunos años, descubrí que, por suerte para mí, alguien había sido lo suficientemente sabio como para encontrar la respuesta: “El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño”.

Cerré los ojos e imaginé al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que, en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de sus esfuerzos, no lo consiguió, porque aquella estaca era demasiado dura para él. Imaginé que se dormía agotado y al día siguiente lo volvía a intentar, y al otro día y al otro. Hasta que, un día, un día terrible para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Ese elefante enorme y poderoso que vemos en el circo no escapa, porque el pobre cree que no puede. Tiene grabado el recuerdo de la impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese recuerdo. Jamás, jamás intentó volver a poner a prueba su fuerza.

Todos somos un poco como el elefante del circo: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad. Vivimos pensando que “no podemos” hacer montones de cosas, simplemente porque una vez, hace tiempo lo intentamos y no lo conseguimos. Hicimos entonces lo mismo que el elefante, y grabamos en nuestra memoria este mensaje: No puedo, no puedo y nunca podré. Hemos crecido llevando este mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y por eso nunca más volvimos a intentar liberarnos de la estaca. Cuando, a veces, sentimos los grilletes y hacemos sonar las cadenas, miramos de reojo la estaca y pensamos: “No puedo y nunca podré”. Esto es lo que te pasa, vives condicionado por el recuerdo de una persona que ya no existe en ti, que no pudo.

Tu única manera de saber si puedes es intentarlo de nuevo poniendo en ello todo tu corazón…¡Todo tu corazón!

¿Qué esperas? Aprender inglés es tan fácil como tú lo decidas

Espero les haya gustado la historia y puedan aplicarla en todos los campos de su vida y en especial en el aprendizaje del idioma ingles. Recuerden las palabras de aquel famoso inventor estadounidense Thomas Alva Edison: “El genio es 1% inspiración y 99% transpiración.

Sobre el autor
Victor Garcia

Victor Garcia. Victor Garcia. Profesor de ingles. Egresado de la Facultad de Idiomas de el Colegio de San Mateo California. " El arte de enseñar no es otra cosa, que la capacidad de despertar la curiosidad natural de el ser humano con el proposito de que la satisfaga posteriormente"

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Una respuesta »

Gracias por escribir la pàrabola del elefante esto me motiva para seguir aprendiendo inglès, espero que siga escribiendo mas pàràbolas

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